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Héctor Olivares, el Doctor Endorfino

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Comentarios 13 Dic 2012 Sociedad

Buscando una ética para la sociedad digital.

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Comentarios 10 Oct 2012 Sociedad

Atletas del ritmo

  Desde hace algunos años, en las calles de algunas colonias y barrios de León se ha hecho común ver a grupos de jóvenes practicando break dance.    

Comentarios 28 May 2012 Sociedad

Rugidos y lágrimas.

  Una reflexión sobre la vivencia del futbol en una ciudad donde las ofertas recreativas y culturales son escasas.    

Comentarios 19 Dic 2011 Sociedad

El reflejo de… Tony Karam.

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Comentarios 02 Sep 2011 Familia

Relaciones y adolescentes.

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Comentarios 02 Sep 2011 Familia

Adolescentes: Más allá de la protección.

  Lo que llamamos sobreprotección puede conducir a un desarrollo patológico en los hijos.  

Comentarios 02 Sep 2011 Familia

Los adolescentes y su sexualidad.

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Comentarios 02 Sep 2011 Familia

Bullying: ¿Quién tiene la solución?

  Un fenómeno de conducta social que está dañando a niños y adolescentes.  

Comentarios 29 Ago 2011 Sociedad

La tarea de ser padres.

  El reto de la paternidad y el proceso de aprender a educar.  

Comentarios 19 Ago 2011 Familia

Tribus urbanas.

  Los motivos e importancia de los grupos subculturales en la formación de la identidad.    

Comentarios 19 Ago 2011 Sociedad

Ejercitándose para la adolescencia.

  Una breve guía para recordar, entender y afrontar como padre, el complicado proceso de la adolescencia en los hijos.  

Comentarios 19 Ago 2011 Sociedad

La enfermedad social escondida en la evasión y la aceptación.

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Comentarios 18 Jul 2011 Sociedad

Los límites del cuerpo: Obesidad y anorexia.

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Comentarios 07 Jul 2011 Sociedad

Suicidio: un fenómeno más allá de la salud mental.

  El suicidio es un hecho que se presenta de manera alarmante hoy en día. ¿Qué se hará para enfrentar dicha situación que involucra a toda la sociedad?  

Comentarios 30 Jun 2011 Sociedad

Navegante de mi propio criterio.

  La importancia de la formación crítica en la sociedad ante la titánica oferta mediática de la actualidad.    

Comentarios 26 May 2011 Sociedad

Save The Children.

  Violencia infantil desde la perspectiva de la fundación Save the Children México, Región Guanajuato.    

Comentarios 09 May 2011 Sociedad

La globalización y la persona actual.

  Reflexiones de Enrique Sierra en torno a la compleja situación actual del mundo.  

Comentarios 02 May 2011 Sociedad

América Latina y sus luces de Independencia.

  Un breve recuento de los procesos de formación de las naciones latinoamericanas.      

Comentarios 12 Abr 2011 Sociedad

Son los niños y jóvenes quienes en mayor medida hacen uso de las nuevas tecnologías y se relacionan a partir de ellas; han crecido a la par. En cambio, los...

Comentarios 11 Mar 2011 Familia

La actividades humanas dentro de los núcleos de convivencia se reguladan a partir de normas de diversa índole (morales, sociales, culturales, políticas, etc.) que van caracterizando las actitudes del individuo...

Comentarios 07 Mar 2011 Sociedad

REFLEXIÓN - Enfoques


Ulises Armenta

Psicólogo con Maestría en Educación de la Sexualidad Humana. Especialidad en técnicas gestalt y Doctor en Psicoterapia Humanista. Profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa, así como docente y coordinador académico del Instituto Humanista de Sinaloa. Maestro titular de la materia de Sexualidad Humana y Coordinador del Diplomado en Sexualidad, educación y cultura de la misma Facultad de Psicología. 

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Educación sexual en la infancia.

La sexualidad es un fenómeno fascinante. Entender que es parte inherente de nuestra vida es estar dispuestos a conocer y explorar las emociones, creencias, sentimientos y conductas que están relacionadas con ella. Sin embargo, los falsos conceptos, las ideas distorsionadas acerca de la sexualidad, los programas mentales rígidos, una serie de mitos y tabúes frenan las posibilidades de un crecimiento sano de la persona, desde el nacimiento hasta etapas avanzadas de la vida. En este sentido, es fundamental romper con el mito de que la infancia es una etapa asexuada de las personas.


 Ante ello, lo primero que necesitamos considerar es que los bebés son seres sexuados por naturaleza, que cada niño vive la sexualidad de forma diferente y que muchas de sus experiencias en relación con lo sexual están matizadas por elementos de tipo sensual y erótico. Todo ello encierra actitudes y conductas que se manifiestan a través del juego, de la comunicación con otros, al imitar modelos sociales, al interactuar con otros niños de su misma edad o con personas adultas, y las cuales pueden ser vividas con satisfacción, asombro, interés, miedo, apatía, con culpa o alegría, dependiendo de la manera en que ha sido educado en relación a ello.


Por lo anterior, es necesario tener clara cada etapa de la vida en relación con la sexualidad.


Durante el primer año, el tacto y el placer se relacionan, los niños tienen erecciones y las niñas hinchazón genital de 3 a 11 veces al día, como respuestas involuntarias. Les agradan las caricias y el contacto físico. Exploran todo su cuerpo sin diferenciar lo relacionado con sus genitales.


A los dos años ya se identifica como niño o niña, tiene identidad genérica, aprende a nombrar las partes de su cuerpo. Es necesario emplear las palabras correctas para referirse a sus genitales: “pene”, “vulva”, etc. Las niñas pueden descubrir la experiencia placentera al momento de frotarse el clítoris, esto es normal y es necesario no juzgar.


A los tres años ya hay una clara identidad de género. Identifican sus órganos sexuales con funciones excretoras. Muestran curiosidad por el cuerpo desnudo e identifican las diferencias o similitudes con el propio. A los 36 meses pueden explorar sus genitales con una clara intención de experimentar placer. Ante ello, es esencial no asustarse, golpearles o regañarles.


Para los cuatro años,niños y niñas buscan tener juegos que les permitan estar en contacto físico, pueden jugar al papá o a la mamá, a la enfermera y al doctor que revisan el cuerpo. Se interesan en conocer qué hacen en el baño los adultos y pueden solicitar entrar a bañarse con sus padres. Permanecen las exploraciones en las zonas genitales. Su sexualidad se vincula con la autoestima y con el placer de relacionarse sana y amorosamente con los demás.


En la edad de cinco a seis años están fascinados con la persona adulta del sexo opuesto. Pero ya aprendieron que no hay interés sexual de su parte. Su pensamiento es pre-lógico, aún no hacen operaciones mentales ni tienen habilidades de pensamiento concreto, lo están desarrollando. Vuelven a entablar una relación más intensa con la persona de su mismo género. Desarrollan en general un gusto por el beso, quieren besar a toda la gente, descubren que las personas adultas les celebran esa expresión física. Entre pequeñines se besan igual en la boca y mejillas. Descubren la desnudez como concepto y tienen gran curiosidad por ella, se ríen nerviosamente ante ésta. Tienen gran curiosidad por ver y tocar los órganos sexuales de las mascotas, de otros niños y otras niñas.


A los siete años se da una gran parte de los procesos de maduración de neuronas, debido a lo cual son capaces de un pensamiento concreto. Comienzan a comprender cómo funcionan las reglas y descubren la intencionalidad de las acciones de los otros; empiezan a relacionar las causas y consecuencias. Ya entienden cuando alguien abusa de ellos o los maltrata, lo bueno y lo malo, la falta menor y la grave. Ahora les gusta jugar más con niños o niñas de su mismo género.


A los ocho añossiguen desarrollando su sexualidad basándose en la identificación con personas de su mismo género, los mismos juegos entre varones y entre niñas se ven reforzados por la educación de las personas adultas. Si se hace diferencia sexista, esta puede ser la edad para asentar el carácter machista en niños y hembrista en niñas. Pueden aprender cómo hacen el amor las personas adultas o cómo funciona el embarazo. Preguntan todo. Quieren esconderse del mismo género para hablar en secreto, quieren tener una vida propia. En varones se percibe su necesidad de estar cerca, de tocarse, aunque sea jugando a la lucha libre.


Empiezan a detectar a los nueve años la estética y la atracción. Hablan con sus amistades de asuntos sexuales. Experimentan con juegos en que puedan besarse o abrazarse, o incluso quitarse algo de ropa como castigo del juego. Dependiendo del ambiente familiar y de qué tanto ocultamiento de la sexualidad haya en casa, muchos de estos juegos los hacen a escondidas.


De diez a once años conocen la menstruación y la eyaculación tienen muchas preguntas al respecto, que ya deberían haber sido respondidas tanto desde el punto de vista científico como desde lo emocional, un par de años antes. Ya expresan su interés específico de atracción por ciertas niñas o niños. Desarrollan los sentimientos de solidaridad, intimidad e identificación.


Parece ser que en la medida en que vamos creciendo, vamos siendo constantemente influidos por la sociedad y nos olvidamos poco a poco de nosotros mismos y, con ello, de nuestra propia sexualidad. Es preciso educar en la afectividad, en el amor y en todo el complejo mundo que afectará a la persona y a su relación con los demás. Necesitamos plantear estrategias concretas que permitan la promoción y el respeto de los derechos sexuales de los niños y el acceso a información científica, libre de mitos y prejuicios.


Con la educación de la sexualidad se busca que la persona conozca y asuma su sexualidad de manera responsable. Alguna de las ventajas de que los niños sean educados desde temprana edad en el tema de la sexualidad son:

 Un niño mejor informado puede entender mejor lo que le pasa a su cuerpo y asumir su desarrollo de una forma más sana.
 Recordemos que el conocimiento es poder que y un niño preparado puede ser mas asertivo con sus semejantes, teniendo siempre presente el respeto por sí mismo.
 Conoce los límites en la convivencia y puede defenderse o pedir ayuda cuando alguien está diciendo o haciéndole cosas que dañan su integridad física y moral.
 Puede comprender y manejar mejor sus estados de ánimo producto del desarrollo físico y sexual de acuerdo a la edad.
 Al conocerse más puede aceptarse mejor y reflejarlo en las relaciones con sus semejantes.

 

Sexualidad en la adolescencia.

Leonor Estudillo
Estudió en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México; en León Guanajuato se preparó como Terapeuta de Grupos y dio algunos cursos en Terapia Gestalt. Actualmente se encuentra trabajando en Bolivia, en una  casa de formación de madres adolescentes.
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Leí una definición de adolescencia, y quiero compartirla contigo: La adolescencia es como una mudanza de casa, donde todo se desordena, y mientras dura no se encuentra nada, pero todo este desorden pasa con el tiempo (Julius E. Warren).


Ese niño o niña que jugaba a ser grande se pregunta por el amor, la vida, la muerte y el dolor en su historia. Cree, a veces con razón, que nadie lo entiende. Sus padres, los maestros y algunos hermanos se convierten en agudos observadores de su desorden, de sus cambios de humor e involuntarias volcaduras de vasos de leche en el desayuno.


Debemos tomar en cuenta que ante este cambio, la percepción del adolescente le hace sentir que vive en un espacio de soledad donde se generan emociones encontradas de amor, odio y angustia, que le hacen buscar, a veces frente al espejo, una respuesta a ¿quién soy? y ¿quién será capaz de amarme? Durante largas horas al teléfono o al chat, formas preferidas de comunicar secretos y penas amorosas, el adolescente puede no dormir para dar y pedir el consejo esperado.


Ella: mente y cuerpo que investiga, duele, teme y ama


El cuerpo de la adolescente comienza con una sorpresiva molestia en sus senos, la llegada de la menstruación, dolores que acompañan el continuo soñar en conquistar a un apuesto príncipe que la prepara para el deseo de recibir, de ser amada, sueños diurnos de besos y caricias que a la vez le producen excitación, temor y culpa.


Su cuerpo se parece al de su madre: quiere ser como ella, pero la critica con sus amigas. La siente como un modelo a imitar, aunque también la siente como su enemiga, desea tener sus cualidades y odia sus sermones.


El papel de los padres es acoger y escuchar, aunque su hijo o hija no los busque. El compromiso es estar presente. Cualquier momento es privilegiado para dialogar.


Él: mente y cuerpo que experimenta, teme y ama


Ante el cuerpo del adolescente varón, su tendencia es a distinguirse de lo que es aniñado. Todo el tiempo se preocupa por el tamaño de sus órganos sexuales, musculatura y fuerza. Su popularidad esta en fumar, beber alcohol, probar drogas, también el peinado, el vestir y el calzado son formas de ser aceptado.


Inicia el galanteo con la chica que le gusta, pero su virilidad la comprueba consultando revistas pornográficas y las aventuras de los amigos, para conocer mejor su respuesta sexual  y aprender a conquistar a una mujer.


En ellas como en ellos, la relación genital sexual y el enamoramiento son deseos encontrados que les llevan a sentir temor de que cambie su vida en la escuela, a pesar de ser admirado por los chicos de su edad por tener “vida sexual”.


Si existe el embarazo en la adolescencia, ella lo vive en secreto hasta que su vientre se nota. Él, en cambio, duda de su poder creador y se angustia ante la responsabilidad de mantener a la madre y al hijo que ella espera; entonces suplica por la ayuda de sus padres.


En cuanto a los padres, es importante que eviten la amenaza y el castigo a su hijo o hija. Si están sorprendidos o desilusionados de lo que sus hijos están viviendo, aprendan a recordar y a escuchar como padres. Les toca ser sus mejores consejeros, sin sermones y con apertura. Son el puente de comunicación desde su propia experiencia de haber sido adolescentes, ya que la información sexual que de su mano salga los prepara para enfrentar la vida y los prevé de riesgos, como enfermedades de transmisión sexual, pornografía cibernética, "amigos" en internet, desinformación sobre la homosexualidad, adicciones y suicidio.

 

Sexualidad en adultos mayores.


Ricardo Domínguez
Miembro de la Asociación Mexicana de Teratología y Jefe del Servicio de Psicología del Hospital para Enfermos Crónicos “Dr. Gustavo Baz Prada”.
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En el año 2500 a.e.c.*, los chinos consideraban que la relación sexual era obligatoria hasta los setenta años, tanto para mujeres como para hombres, ya que pensaban que el sexo es favorable para la salud como medio para alcanzar una vida larga y feliz. Sin embargo, en la Edad Media se satanizó al sexo: se creía que el placer sexual era pecado, obra del demonio. La relación sexual en el pensamiento medieval tenía como único objeto la procreación (herencia del pensamiento hebreo) y, en consecuencia, estaba limitada a los matrimonios. Por ejemplo, Santo Tomás de Aquino creía que el hombre estaba mejor equipado biológicamente que la mujer y que, en el proceso reproductivo, era el hombre el participante más activo e importante. De esta manera al relacionar la sexualidad con la reproducción, se negó el disfrute de la sexualidad al anciano.


Como secuela del pensamiento medieval, se ha idealizado paulatinamente el rol sexual atribuyéndole un carácter de sacralización debido al cual los adultos mayores se presuponen asexuados. Derivado del pensamiento religioso durante la Edad Media, se separa ideológicamente la sexualidad del amor, estableciéndose estándares que dictan una doble moral, una para varones y otra para mujeres. Este prejuicio se conservó hasta fines del siglo XIX. Richard Von Krafft-Ebing, psiquiatra alemán fallecido en 1902, consideraba que la sexualidad en el adulto grande era una “perversión”, precisamente por no ser reproductivo. Posteriormente, el Informe Kinsey (1948) reveló que 33% de los adultos mayores de setenta años conservaban su actividad sexual, aunque por otra parte también existen investigaciones que coinciden en cuanto a la declinación de la actividad sexual en la vejez (Diokno, Brown y Herzog, 1991; Rivera y Reig, 1991; Moradian, 1991; Masrer y Johnson, 1981).


Aun cuando los resultados de la investigación gerontológica concluyen que el adulto mayor vive una declinación de su sexualidad, se observa que cuando la persona ha vivido una sexualidad libre de prejuicios y ha mantenido una sexualidad activa, puede tener un mejor pronóstico hacia una sexualidad permanente que evoluciona y cambia hacia el final de la vida, dándole calidad a ésta. Un ejemplo cinematográfico es la película Elsa y Fred, de Marcos Carnevale, en donde se cuestiona la actitud social hacia la sexualidad que va en contra de la moral familiar que espera una vejez solitaria y resignada.

 

Decálogo de los derechos de la vejez de Alonso Acuña.
1. El ejercicio de la sexualidad es una libre opción que estoy en capacidad de tomar.
2. Mi expresión sexual es permanente y no depende de la edad.
3. Tengo el mismo deseo y derecho a recibir y dar caricias.
4. Estoy en capacidad de expresar sanamente el afecto hacia las personas que me atraen.
5. Puedo constituir una pareja y compartir mis sentimientos.
6. Soy capaz de trabajar, de producir, hacer deporte y divertirme.
7. Como persona mayor puedo tener el don de lo elemental.
8. Me aferro a la vida porque sé de su valor y percibo el placer de vivirla.
9. Tengo derecho a cuidar y mejorar mi imagen exterior, a transmitir a los demás la belleza interior que brota de mi cuerpo y gozar de toda clase de sensaciones que de él provengan.
10. El llegar a la vejez significa que he sobrevivido y triunfado sobre la enfermedad y la muerte.

* a.e.c., "antes de la era común", expresión que sustituye a "antes de Cristo" y es más adecuada a la presente realidad multicultural (N. de la R.).

 

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